Frente a la lamentable situación laboral de los artistas de toda España y del mundo entero, Artistas en Manifiesto está organizando una serie de acciones reivindicativas que llamen la atención de los medios de comunicación y de toda la sociedad, para dejar constancia de nuestra indignación y disconformidad con las políticas culturales que nos ningunean y nos infravaloran.

AVAM apoya totalmente el siguiente manifiesto y se une a unas acciones necesarias para reposicionar el estatus del artista.

 

POR EL CUESTIONAMIENTO DEL CIRCUITO DEL ARTE Y POR LA VOZ DE LOS ARTISTAS

Los creadores contemporáneos nos movemos en un sector dirigido por políticas culturales con condiciones y formatos preestablecidos. Un panorama que deja poco espacio a la creación y al papel del artista como agente activo. Los artistas y la autonomía del arte están agonizando. Las reglas que regulan el sistema capitalista restringen nuestro campo con las directrices de la lógica del mercado, lejos de intereses socioculturales y patrimoniales. Hay una crisis social y creativa intrínseca. Se produce o crea para ocupar una posición en este complejo organigrama que regula, incluso, los contenidos conceptuales y formales de los procesos creativos.

El Artista sostiene gratuitamente un entramado. En la difusión y presentación de trabajos, siempre se contempla el presupuesto de todo el personal necesario alrededor de la actividad artística. Así, entidades y trabajos directos e indirectos reciben su compensación económica cobrando por su trabajo o servicios. El creador apenas recibe para producción y generalmente se niegan sus honorarios o son pagos testimoniales. La inversión de trabajo, conocimiento y materiales suele ser financiada por el creador. Soportan estas malas prácticas las convocatorias y ayudas orientadas a producir ciertos contenidos excluyendo, en muchos casos, dichos honorarios y generando una producción artística esporádica bajo condiciones precarias.

La discriminación o infravaloración del trabajo de las mujeres artistas por su género, agrava el escenario, teniendo una representación en el sector muy desproporcionada en relación con el género masculino. Discriminación que también afecta a artistas, mujeres y hombres, de larga trayectoria que quedan relegados por el consumismo que pondera lo último como valor de cambio.

En cuanto a la difusión del Arte Contemporáneo, actualmente, sólo los comisarios, galeristas, coleccionistas o los propios artistas y sus afines, asisten a las exposiciones de arte. No se crea para la ciudadanía sino para los dictámenes, confinando el arte en un círculo muy reducido que no interactúa con el resto de la sociedad. A todo ello se une la falta de educación artística y de pensamiento crítico que repercute en un empobrecimiento social y cultural.

No podemos continuar con el silencio frente a lo políticamente correcto, la censura, el plagio de proyectos, el amiguismo, el no fomento de la educación artística, la discriminación, la precariedad laboral y el incumplimiento de las buenas prácticas en general.

Es tiempo ya de darse cuenta de que sin cultura la humanidad entera pierde. Nuestra función como creadores es abrir puertas y transmitir conocimiento con compromiso social. El conocimiento que produce la actividad artística escribe la historia contemporánea en imágenes, crea patrimonio, consolida nuevos enfoques de pensamiento y propone nuevas vías de relación con la sociedad y nuestro tiempo.

RECLAMAMOS

– Que se cumpla el código de Buenas prácticas en el sector y por las administraciones públicas.

– Legislar una Ley de Mecenazgo para activar el sector cultural y aplicar el 1,5% cultural como medidas para la promoción real del arte contemporáneo.

– Cumplir de la ley de igualdad art. 26 para la igualdad de condiciones laborales de mujeres y hombres.

– Crear un protocolo de protección al creador y su obra para evitar plagios y apropiaciones de propuestas.

– Dar espacio a los creadores para participar en las políticas culturales y favorecer con ellas, el diálogo entre todos los agentes del sector cultural.

– Normalizar el pago de producción y honorarios a los artistas desde las instituciones con las que colaboren.

Ya no es tiempo de silencios sino de ACCIÓN. Necesitamos un cambio, plantear el arte como herramienta de transformación social, fuente de conocimiento. Queremos dar lugar a nuestras necesidades, visibilidad y denuncia. Dar voz y respeto al artista, construir el lugar de profesionalidad que le corresponde al creador.

Firmado: Artistas en Manifiesto

 

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