En los últimos años he estado profundizando en la pintura de tradición oriental, específicamente en el arte japonés conocido como Sumi-e. Me he adentrado en esta disciplina fascinante, atraída por la limpieza de los materiales de origen natural con los que se trabaja, así como por su dificultad y expresividad. Este camino me ha llevado a sumergirme en el estudio de la filosofía y sus técnicas pictóricas milenarias, muy poco practicadas en occidente.
Es una nueva manera de expresar una sensibilidad artística que contrasta con mi experiencia en el grabado y la escultura en piedra.
GUADALUPE CÁMARA HURTADO
Los punteros, gradinas y cinceles han dado paso al trazo del pincel con la tinta china sobre el papel

